INTRODUCCIÓN
A grandes rasgos, el origen de estos terrenos se encuentra
en un geosinglinal o cuenca de recepción marina que se extendía, por el norte,
hasta lo que hoy llamamos Sierra Morena y que tuvo su origen en la era
Mesozoica. Fue por tanto, parte de un fondo marino como evidencian la cantidad
de restos de animales marinos fosilizados que hoy se pueden encontrar. El
conjunto, esto es
La actual Subbética, zona externa del geosinclinal, está
formada por margas, margocalizas y dolomías (materiales mesozoicos) así como
otros materiales terciarios.
Dado que en la base del conjunto se encuentran materiales
terciarios, como el yeso, las grandes unidades se han desplazado sobre este
material que ha actuado como una especie de "lubricante", ello ha
dado lugar a grandes mantos de corrimiento así como a cabalgamientos, estos
últimos muy presentes en la zona que nos ocupa. Los resultados de todo ello han
sido tres grandes unidades:
.El formado por
.Sierra Leones y Sierra de los judíos.
.El que forman el conjunto de
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Cada uno de estas unidades tiene sus propias características
resultado de diversos empujes orogénicos a los que se añaden litologías
similares pero de distinta plasticidad. Mientras el primero aparece como
anticlinales casi simétricos, el segundo presenta fallas resultantes de empujes
que superan la plasticidad del material rompiéndolo y, por fin, en el tercero
los empujes debieron ser de tal magnitud que han dado como resultado
estructuras superpuestas (cabalgamientos). El resultado final es un relieve muy
diverso aunque, en cualquier caso, con un predominio en sus materiales de las
calizas.
La caliza tiene un alto interés para el trabajo que nos
ocupa por su capacidad para ser disuelta por un proceso en el que el agua de
lluvia "arrastra" de la atmósfera dióxido de carbono, mediante una
reacción en la que se forma ácido carbónico. Es este el que actúa como
disolvente de la roca. Finalmente se forma el llamado relieve kárstico basado
en la erosión por disolución. Estas formas de relieve se agrupan en función de
que sean superficiales (como las dolinas, los poljé, lapiaz,...) o subterráneas
(grutas y simas con formaciones del tipo estalactitas, estalagmitas, etc.).
Ambos tipos tienen excelentes representaciones en la zona. Así se pueden citar
el poljé de