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INTRODUCCIÓN

LA SUBBÉTICA CORDOBESA

 

 

La Subbética Cordobesa forma parte de la unidad subbética que se extiende desde Cádiz hasta Almería y esta, a su vez, se encuadra dentro de las Cordilleras Béticas.

A grandes rasgos, el origen de estos terrenos se encuentra en un geosinglinal o cuenca de recepción marina que se extendía, por el norte, hasta lo que hoy llamamos Sierra Morena y que tuvo su origen en la era Mesozoica. Fue por tanto, parte de un fondo marino como evidencian la cantidad de restos de animales marinos fosilizados que hoy se pueden encontrar. El conjunto, esto es la Cordillera Bética, se produce como consecuencia del "choque" entre las placas Africana y Europea en el llamado Plegamiento Alpino ocurrido durante el terciario

La actual Subbética, zona externa del geosinclinal, está formada por margas, margocalizas y dolomías (materiales mesozoicos) así como otros materiales terciarios.

Dado que en la base del conjunto se encuentran materiales terciarios, como el yeso, las grandes unidades se han desplazado sobre este material que ha actuado como una especie de "lubricante", ello ha dado lugar a grandes mantos de corrimiento así como a cabalgamientos, estos últimos muy presentes en la zona que nos ocupa. Los resultados de todo ello han sido tres grandes unidades:

.El formado por la Sierra de Albayate.

.Sierra Leones y Sierra de los judíos.

.El que forman el conjunto de La Horconera con las sierras de Rute y Jaula y, finalmente, el Macizo de Cabra.

 

Cada uno de estas unidades tiene sus propias características resultado de diversos empujes orogénicos a los que se añaden litologías similares pero de distinta plasticidad. Mientras el primero aparece como anticlinales casi simétricos, el segundo presenta fallas resultantes de empujes que superan la plasticidad del material rompiéndolo y, por fin, en el tercero los empujes debieron ser de tal magnitud que han dado como resultado estructuras superpuestas (cabalgamientos). El resultado final es un relieve muy diverso aunque, en cualquier caso, con un predominio en sus materiales de las calizas.

La caliza tiene un alto interés para el trabajo que nos ocupa por su capacidad para ser disuelta por un proceso en el que el agua de lluvia "arrastra" de la atmósfera dióxido de carbono, mediante una reacción en la que se forma ácido carbónico. Es este el que actúa como disolvente de la roca. Finalmente se forma el llamado relieve kárstico basado en la erosión por disolución. Estas formas de relieve se agrupan en función de que sean superficiales (como las dolinas, los poljé, lapiaz,...) o subterráneas (grutas y simas con formaciones del tipo estalactitas, estalagmitas, etc.). Ambos tipos tienen excelentes representaciones en la zona. Así se pueden citar el poljé de la Nava, las dolinas llamadas "Hoyones" del cerro de Jarcas o de Sierra Leones, el lapiaz como el de los Lanchares, etc. entre las primeras. También hay muchas y buenas representaciones de las formas de relieve kárstico subterráneas y es en ellas donde se centra nuestro trabajo.

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